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Los problemas de la ira su tratamiento

La ira es una emoción humana y, como tal, no es directamente negativa siempre que se tenga cierto control sobre ella. Es la percepción y reacción a una situación de frustración, amenaza, ofensa u obstáculos que se presentan en nuestra consecución de acciones o deseos, y cuyo resultado es un sentimiento negativo de irritación.

Íntimamente ligada a la ira está la agresión pero no siempre es así. La agresión pretende causar daño mientras que la ira también puede tener un componente esencial de reacción de defensa (enfrentamiento o huida suelen ser las reacciones más habituales). Pero alguien que sienta ira no necesariamente recurre a la agresión.

Se convierte en un problema cuando la gestión no es eficaz, cuando se siente con demasiada intensidad o frecuencia y no siempre se es capaz de saber qué la provoca. La ira tiene además unas consecuencias físicas muy notorias que en los casos en los que no se sabe gestionar bien se prolongan en el tiempo más de lo debido, con profusión de adrenalina, ritmo cardíaco y presión sanguínea lo que, además, no es demasiado conveniente para nuestro cuerpo, llegando a ocasionar cardiopatías, hipertensión o disminución de la eficiencia del sistema inmune.

La conducta amenazante que provoca la ira la mayoría de las veces es muy desasosegante para el entorno y puede tener consecuencias físicas, laborales, sociales y familiares muy marcadas sobre todo en las situaciones en las que no se sabe manejar o no se puede, de forma eficaz.

La ira nunca es una buena herramienta conductual de relación con los demás. Un progenitor muy inclinado a la ira como forma de cumplimiento de sus indicaciones u órdenes con sus hijos provocará efectos sobre ellos, tales como miedo e incluso distanciamiento emocional, a la larga.

Por todos estos factores, la ira puede ser un problema serio que debamos tratar.

¿Cómo se trata con los problemas de ira?

Mediante la asistencia de un profesional de la psicología como en Psicología Activa, se pueden generar pautas para empezar a tratarlo, siendo algunas de ellas:

Saber qué la provoca

Ser conscientes de los efectos que tiene la ira sobre nosotros y los demás.

Establecer un timeout, un momento en el que se realizan respiraciones profundas y detención de los pensamientos.
Este timeout indica además abandonar la situación presente que provoca la ira. Es una estrategia que te hace abandonar esa situación y buscar otra forma de resolverla que no implica la explosión de la ira.

Buscar formas de expresión para que la ira no se acumule.

La ira es un elemento que sin gestionar puede influir mucho en nuestro día a día, arrastrar situaciones, sentimientos y algunos problemas anteriores a nuevas situaciones o a algunas que no tienen nada que ver, como arrastrar esos problemas personales  entornos laborales, afectando a las relaciones que allí se presentan. Por eso debe tratarse profesionalmente para no hacernos perder calidad de vida.

Y, por supuesto, la terapia psicológica para seguir avanzando en el control emocional.

 

Si sientes que tienes problemas de control de la ira y que necesitas ayuda, en Psicología Activa estamos para ayudarte. Contáctanos sin compromiso.

 

ANSIEDAD CON LA LLEGADA DEL AÑO NUEVO

¿Quién no se ha prometido a sí mismo y a los demás metas para el futuro? Los primeros meses del año son complicados para muchas personas, en especial aquellas que son propensas a sufrir estrés y ansiedad. ¿Sabías que cuatro de cada diez personas sufren ansiedad en los primeros meses del año causada por los propósitos del año nuevo?

 

Con la llegada del nuevo año, muchas personas se marcan propósitos que desean cumplir, la mayoría relacionados con la salud y la alimentación. Se realizan con un objetivo bastante claro y con determinación, aunque lo que realmente trae consigo problemas es la motivación. 

 

Los propósitos que más se repiten a inicios de año son: 

 

  • Dejar de fumar
  • Hacer más deporte
  • Bajar de peso
  • Propósitos relacionados con la búsqueda de empleo o de cambiar el que hasta ese momento tenía
  • Cambios en radicales del estilo de vida

 

¿POR QUÉ EL ESTRÉS Y LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO SON COMPAÑEROS?

 

  1. El nivel de exigencia personal ante los propósitos marcados es bastante alto, y por consiguiente, se está sometido a una “presión” autoimpuesta que deriva en la mayoría de los casos a un estres y ansiedad innecesarios. 
  2. El tiempo: Se suele pecar en querer cumplir los propósitos lo antes posible. ¡ERROR! Las cosas a su debido tiempo, existirán propósitos más difíciles de conseguir en un corto periodo de tiempo.
  3. Los objetivos: Es muy importante trazar unos propósitos realistas, ya que, si no son así, lo más probable es que a la larga genere ansiedad el no poder conseguirlos. 
  4. El entorno: Tus propósitos son para ti, que no te influyan la opinión y las numerosas preguntas que tu entorno puedan hacer acerca de ellos. Dejar que te influya, favorece la creación de estrés. 
  5. La frustración: No conseguir avances rápido puede influir en que aparezca el desánimo y con él el estrés o la ansiedad. 

Ansiedad en año nuevo

¿CÓMO TRAZAR UNOS BUENOS OBJETIVOS?

 

Traza unos propósitos y un tiempo para conseguirlos que sean lo más realistas posible y céntrate en cumplirlos tú, sin que te afecte la opinión de tu entorno. Ten siempre en cuenta a la hora de planificarlos en qué nivel se encuentra tu motivación para evitar caer  en el desánimo y, por consiguiente, en escenarios en los que el estrés y la ansiedad son más propensos. Y lo más importante: Date tu tiempo y céntrate en cumplir con paciencia y calma tus objetivos sin desanimarte en el proceso para conseguirlos.  

 

¡TIP EXTRA!:

Si sientes que se te está haciendo cuesta arriba alcanzar tus própositos de nuevo año, y avanzar te cuesta cada vez más, pide ayuda a un profesional de la psicología. Sabrán ayudarte a trazar una hoja de ruta para conseguir tus objetivos de la manera más sencilla y calmada posible. Si necesitas asesoramiento ¡no dudes en ponerte en contacto con nosotros! Invertir en salud mental es el mejor regalo que puedes hacerte a ti mismo.



Cuidando la Salud Mental en Familia: Consecuencias del Trauma y Límites Saludables

Cuidando la Salud Mental en Familia: Consecuencias del Trauma y Límites Saludables

 

La salud mental es un aspecto fundamental en la vida de cada individuo, y cuando se trata de la familia, su importancia se multiplica. En este artículo, exploraremos las consecuencias psicológicas del trato continuado con una familia que es origen de traumas y cómo establecer límites saludables para preservar el bienestar mental. Como parte de nuestro compromiso en Psicología Activa, queremos brindarte herramientas para cuidar tu salud mental y la de tus seres queridos.

El Trauma Familiar

El trauma familiar se refiere a una situación sorpresiva y negativa que afecta a toda la familia, desbordando las capacidades de sus miembros para afrontarla. Algunos ejemplos de eventos traumáticos en el ámbito familiar incluyen violencia en el hogar, adicciones severas, muertes repentinas o confusas de un miembro de la familia, entre otros. El trauma marca un punto de inflexión en la trayectoria vital y puede generar ansiedad, tristeza y culpa en todos los involucrados.

Consecuencias Psicológicas del Trauma Familiar

1. Estrés, Ansiedad y Depresión: El trauma familiar suele desencadenar emociones intensas, afectando la salud mental de todos los miembros. La ansiedad y la tristeza son comunes frente a lo ocurrido.

2. Culpa y Vergüenza: Las personas pueden sentirse culpables por no haber evitado el trauma o avergonzadas por haber sido víctimas. Estos sentimientos pueden afectar profundamente la autoestima.

3. Impacto Individual y Colectivo: Aunque el trauma se vive en conjunto, cada miembro de la familia lo experimenta de manera única. La edad, el género, el rol en la familia y la estructura psicológica influyen en la forma en que se enfrenta el trauma.

Estableciendo Límites Saludables

Para cuidar la salud mental en familia, considera estas acciones:

1. Hablar sobre lo que sientes: Normaliza la expresión de emociones y fomenta la comunicación abierta. Ocultar lo que sentimos no es saludable.

2. Promover el autocuidado: Cultiva el amor propio priorizando el bienestar físico y mental. No se trata solo de apariencias, sino de sentirnos bien con nosotros mismos.

3. Establecer límites saludables: Al igual que en otras relaciones, en la familia también debemos fijar límites. Evitar situaciones estresantes o conflictivas es esencial.

4. Promover hábitos saludables: Practicar actividad física, mantener una dieta equilibrada y compartir estas actividades en familia fortalece los lazos y beneficia a todos.

5. Deshazte de las tensiones: Dedica tiempo a actividades que te gusten. No es una pérdida de tiempo; es una inversión en tu bienestar.

 

En Psicología Activa, creemos que cuidar la salud mental en familia es un compromiso constante. Al comprender las consecuencias del trauma y establecer límites saludables, podemos preservar la armonía y el bienestar emocional. Si necesitas apoyo profesional, no dudes en buscar ayuda. ¡Reserva tu cita hoy mismo!

 

 

Fobia social, un problema no siempre bien conocido

 ¿Sientes Ansiedad en Situaciones Sociales? Podrías Tener Fobia Social.

 

La fobia social es más que simplemente sentir nervios o incomodidad en situaciones sociales. Se trata de una afección psicológica que puede afectar profundamente la calidad de vida de quienes la padecen. Si te identificas con algunos de los siguientes síntomas, es posible que estés experimentando fobia social:

 

  1. Miedo a la Humillación: Experimentas un temor abrumador a ser juzgado o ridiculizado en situaciones sociales.
  2. Angutia Situacional: Sientes una intensa ansiedad antes, durante o después de enfrentarte a situaciones sociales, incluso si sabes que tu reacción es exagerada.
  3. Evitación Constante: Te esfuerzas por evitar cualquier situación que pueda desencadenar tu ansiedad social, lo que puede limitar tu vida social y profesional.
  4. Duración Prolongada: Tus síntomas persisten durante más de seis meses y afectan significativamente tu bienestar y funcionamiento diario.
  5. Acompañamiento de Otros Trastornos: La fobia social a menudo coexiste con otros trastornos, como la baja autoestima, la dismorfia corporal o la ansiedad generalizada.

¿Qué Tan Grave Puede Ser la Fobia Social?

 

La fobia social no solo causa malestar emocional, sino que también puede obstaculizar tus relaciones personales, profesionales y tu bienestar general. Puede afectar tu capacidad para interactuar con los demás, expresarte con confianza y participar plenamente en la vida social y laboral.

La Fobia Social Generalizada no es un problema temporal o situacional, sino una condición crónica que requiere atención profesional. Si crees que podrías estar experimentando fobia social, es crucial buscar ayuda especializada para comprender y gestionar tu condición de manera efectiva.

¿Cómo Saber Si Tienes Fobia Social?

La autoevaluación no es suficiente para diagnosticar la fobia social. Es fundamental buscar la evaluación de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o psiquiatra, para obtener un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento adecuado.

Además, es importante tener en cuenta que sentir ansiedad o incomodidad en situaciones sociales después de períodos prolongados de aislamiento, como el que hemos experimentado recientemente, es comprensible y puede ser temporal. Sin embargo, si tus dificultades sociales persisten o interfieren significativamente en tu vida, es recomendable buscar ayuda profesional.

 ¿Necesitas Apoyo para Superar tu Fobia Social?

No estás solo en este camino. En nuestro centro en Málaga, ofrecemos un enfoque comprensivo y personalizado para ayudarte a superar tu fobia social y recuperar tu calidad de vida. Nuestro equipo de profesionales altamente capacitados te brindará el apoyo y las herramientas necesarias para enfrentar tus miedos y desarrollar habilidades sociales saludables.

No permitas que la fobia social limite tu vida. ¡Toma el control y da el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria! Contáctanos hoy para programar una cita y comenzar tu viaje hacia el bienestar emocional y la confianza social. ¡Estamos aquí para ayudarte a alcanzar tus metas!

Gestión de las emociones

La gestión de las emociones es especialmente relevante en el caso de niños y adolescentes, ya que se encuentran en etapas clave de desarrollo emocional y social. En estas etapas, es fundamental brindarles las herramientas necesarias para comprender y manejar sus emociones de manera saludable.

Los niños y adolescentes pueden enfrentar una amplia gama de emociones a lo largo de su crecimiento. Desde la alegría y la ilusión, hasta la tristeza, el enojo o la frustración. Es esencial que aprendan a identificar y expresar adecuadamente estas emociones, para que puedan enfrentar los desafíos y dificultades que puedan encontrar en su vida cotidiana.

Una competencia fundamental en la gestión de las emociones para niños y adolescentes es el desarrollo de la inteligencia emocional. Esto implica la capacidad de reconocer y comprender las propias emociones, así como las de los demás. Al tener una mayor inteligencia emocional, los niños y adolescentes pueden regular sus emociones de manera efectiva, tomar decisiones más conscientes y establecer relaciones más saludables.

Existen diversas estrategias y actividades que pueden promover la gestión de las emociones en niños y adolescentes:

  • Fomentar la comunicación abierta: Es fundamental crear un ambiente seguro y acogedor en el hogar, donde los niños y adolescentes se sientan cómodos expresando sus emociones. Fomentar la comunicación abierta y escuchar activamente a los hijos les ayudará a sentirse comprendidos y apoyados.
  • Enseñar habilidades de autorregulación: Es importante enseñar a los niños y adolescentes técnicas de relajación, respiración consciente y otras estrategias que les ayuden a calmarse cuando se sientan abrumados por emociones intensas.
  • Fomentar la empatía: Animar a los niños y adolescentes a ponerse en el lugar de los demás y comprender cómo se sienten puede promover la empatía y la compasión. Esto les ayudará a desarrollar relaciones más saludables y a resolver conflictos de manera constructiva.
  • Promover la resiliencia emocional: Es fundamental enseñar a los niños y adolescentes a manejar el fracaso, la frustración y las dificultades de manera saludable. Fomentar una mentalidad positiva y enseñarles a aprender de los desafíos les ayudará a desarrollar resiliencia emocional.

gestión de las emociones

En resumen, la gestión de las emociones en niños y adolescentes es esencial para su desarrollo emocional y social. Proporcionarles las herramientas necesarias para comprender y manejar sus emociones les ayudará a enfrentar los desafíos de la vida de manera más saludable y constructiva. Brindarles un entorno de apoyo, enseñarles habilidades de autorregulación, fomentar la empatía y promover la resiliencia emocional son aspectos clave para fomentar una gestión efectiva de las emociones en esta etapa crucial de la vida.

Resiliencia psicológica

Imagina que tienes un cojín guardado dentro de una bolsa pequeña, al abrirlo enseguida recupera su forma, ¿verdad? Pues esto mismo ocurre con las personas, a pesar de pasar malos momentos y sufrir a lo largo de sus vidas, vuelven a recuperar su sonrisa y encuentran la fuerza para poder continuar. Eso precisamente es la resiliencia, pero en este Post te contamos todo lo que debes saber sobre ella, si te interesa sigue leyendo Eso precisamente es la resiliencia, pero en este Post te contamos todo lo que debe saber sobre ella, si te interesa sigue leyendo 

 

¿Qué es la resiliencia psicológica?

 

Si nos vamos a cualquier diccionario, la resiliencia se traduce como: “habilidad que tienen los seres humanos para superar adversidades y regresar a nuestro estado habitual.

 

Aunque siendo sinceros, en muchos casos, las personas no solo vuelven a su estado habitual, sino que son capaces de encontrarse mucho mejor, como si el trauma que han vivido les diera aún más fuerzas para desarrollar capacidades que hasta ese momento, ni siquiera ellos mismos esperaban. 

 

Tres características de las personas resilientes:

  • Control: Creen que es lo que ocurre en sus vidas. Tiene cierta influencia personal. Lo que les lleva a que sigan luchando para conseguir buenos resultados siempre y evitar la pasividad.
  • Compromiso: las personas resilientes creen en la importancia de todo aquello que hacen y el valor que todo tiene. Se comprometen con las personas con las cosas y, por supuesto, con su entorno cuando llegan las dificultades. 
  • Reto: Las personas que poseen esta cualidad, ni por asomo creen que todo es fantástico y maravilloso. Ellos aceptan que la vida les va a traer retos y con ello muchos cambios. No piensan que todo sea estable y siempre aceptan el aprendizaje continuo.

resiliencia

 

¿Cómo potenciar la resiliencia?

  • Tus creencias: Es muy importante que le des sentido a lo que te ocurra y que tengas una perspectiva positiva y no exageres los acontecimientos. 
  • Tus relaciones sociales: es importante que no dudes en buscar ayuda y rodearte de las personas que quieres y que sobre todo, tienen una actitud positiva ante la vida. No lo dudes, pide ayuda si lo necesitas.
  • No te marques objetivos muy precisos: es mejor que sean claros realistas y que tengas varias alternativas para lograrlos. 
  • Cree en el cambio: acepta que el cambio es una parte más de la vida, debes adaptarte a las situaciones, y si hace falta, cambiar también tus objetivos.
  • Ten confianza en ti mismo: es importante que conozcas tus puntos fuertes y tus debilidades. Así sabrás cuándo y dónde puedes confiar en ti mismo y actuarás siempre en consecuencia. Aprovecha cualquier momento que tengas para conocerte un poco más.
  • Ten una comunicación clara con tu entorno: es igual de importante saber cómo nos sentimos como ser capaces de expresarlo.
  • Debes ser consciente de que las cosas pueden mejorar en un futuro: Nada es para siempre, ningún momento es estable, por lo que tampoco lo serán las adversidades. 
  • Por último, lo más importante cuídate a ti mismo: hace ejercicio, aliméntate de forma saludable, haz meditación si te gusta, pero sobre todo, rodéate de amigos y familiares que te hagan siempre bien.

 

Y con todo esto, solo queda ponerte manos a la obra, eso sí, despacito las cosas necesitan su tiempo. Si lo necesitas, pide ayuda de un profesional que te ayude a conectar contigo mismo. 

Tratamiento psicológico para el estrés

En la actualidad, la ansiedad y el estrés se han disparado y cada vez son más el número de personas que padecen alguna de estas afecciones relacionadas con la salud mental que pueden afectar de forma directa a la calidad de vida, por lo que es muy importante saber detectarlas y abordarlas de manera eficaz con algún tipo de tratamiento psicológico. 

¿Qué es el estrés?

El estrés es una respuesta natural que tiene el ser humano ante ciertas situaciones que le suponen un desafío o demanda, 

El problema llega cuando esa sensación emocional se convierte en algo prolongado en el tiempo, a niveles altos y permanece en el cuerpo de forma constante, ya que puede tener consecuencias fatales tanto en la salud física como en la emocional. 

Puede ser de dos clases: 

  • Estrés positivo: Un ejemplo de este tipo de estrés es aquel que puede sentir un actor antes de salir a escena o un cantante antes de salir a cantar. Este tipo de estrés te mantiene alerta, pero no es perjudicial para ti.
  • Estrés negativo: Es al que nos referimos normalmente cuando hablamos de estrés. Es una respuesta exagerada ante una determinada situación, que afecta a la salud y a las relaciones con el entorno. 

¿Qué causa el estrés?

A nivel externo: 

  • Cambios vitales o laborales.
  • Dificultades en las relaciones. 
  • Problemas financieros. 
  • Problemas familiares. 

A nivel interno: 

  • Pesimismo
  • Expectativas poco realistas
  • Autocrítica
  • Perfeccionismo extremo

Tratamiento psicológico para el estrés

Tratamientos psicológicos para el estrés:

Las técnicas que pueden emplearse en la terapia para el estrés pueden ser muy diversas. Pero todas persiguen los mismos fines: la reestructuración cognitiva, la modificación de hábitos y del estilo de vida y la adquisición de habilidades para afrontar las diferentes situaciones en las que el paciente pueda encontrarse. Las técnicas más empleadas son:

  • Terapia EMDR: Se emplea cuando el estrés está asociado a situaciones traumáticas ya sean pasadas, presentes o situaciones futuras que reactiven traumas del pasado. 
  • Terapia de los Sistemas de la Familia Interna: Se aplica cuando existe un conflicto entre dos partes de la mente o la personalidad de la persona afectada, que genera estrés, incapacidad o una tristeza profunda. 
  • Terapia psicoanalítica o psicodinámica: Es una terapia que supone un gran trabajo por parte del paciente. Durante las consultas la persona irá descubriendo aquello que le genera estrés. Este tipo de terapia conseguirá que el paciente se descubra a sí mismo al mismo tiempo que se libera de aquello que le hace sufrir y le está condicionando su forma de vivir. 
  • Terapia Cognitivo-Conductual: Ayuda a la persona a conocerse y desarrollar estrategias para enfrentar de forma mucho más eficaz los problemas. 

Superar y vencer al estrés con un tratamiento adecuado ayudará a mejorar la calidad de vida de cualquier persona. Está en tus manos el reducir el estrés. Afortunadamente, la psicología dispone de técnicas para combatir eficazmente. Si detectas que el estrés te sobrepasa, no esperes a que origine otros problemas y acude a un centro de psicología.

Estrés en las reuniones familiares de Navidad

El periodo navideño es para muchas personas, en ocasiones, una causa de estrés y ansiedad, ya sea por la comida que hay que preparar, los regalos que hay que comprar, los numerosos eventos a los que hay que asistir, tantos planes que hacer… 

Pero, sin duda, para muchas personas la mayor fuente de estrés durante las vacaciones de Navidad es la familia. Las comidas familiares, las obligaciones con los mismos o las numerosas tradiciones que existen.

 

En este post te contaremos todo lo que debes saber y algunos tips para manejar el estrés de las reuniones familiares tan comunes en estas fechas. 

 

¿QUÉ CAUSA EL ESTRÉS DE FAMILIA?

 

Lo más importante para conocer este fenómeno es saber qué es exactamente por qué se produce. Una vez que identifiques el problema, podrás tratarlo diréctamente. Para muchas personas el estrés de familia en las fiestas navideñas está desencadenado por:

enfados navideños

  • RECUERDOS INFELICES: 

Volver a casa de tus familiares durante las vacaciones de Navidad, hace que recuerdes los viejos tiempos, pero puede que en ocasiones, estos recuerdos sean más amargos que dulces. Es posible que pienses más sobre aquello que te faltó, las necesidades que tuviste y por qué no fueron cubiertas, o que asocies tus vacaciones con un mal momento de tu vida, como por ejemplo la pérdida de un ser querido. 

  • FAMILIARES TÓXICOS: 

Puede que te veas obligado a compartir habitación con un familiar que evitas el resto del año. 

  • DARTE CUENTA DE LAS COSAS QUE HAN CAMBIADO Y DE LAS QUE SIGUEN IGUAL: 

En estas fechas puede que empieces a ser consciente de que tu vida ha cambiado: las ausencias en la mesa, un divorcio… puede ser una fuente de estrés. Lo mismo ocurre de manera totalmente inversa, las mismas caras, las mismas bromas, la misma comida… la monotonia también puede añadir estrés en estas fechas. 

 

TIP IMPRESCINDIBLE PARA MANEJAR EL ESTRÉS DE FAMILIA EN FECHAS NAVIDEÑAS:

 

Cuando se trata de relaciones problemáticas, es importante que tengas en cuenta 3 opciones:

 

  1. Mantener el status quo, es decir, no hacer nada diferente y tomar el control de la situación. 
  2. Cambiar a la otra persona, cosa que es bastante complicado. No esperes resolver los problemas familiares de la noche a la mañana, céntrate en concentrarte en tu propio estado de ánimo y en tu auto-cuidado personal para gestionar la situación lo más relajado posible. 
  3. Cambiar la forma en la que miras la situación a la que te enfrentas es la decisión más adecuada para tí. No está en tus manos que la otra persona cambie, por ello ¡saca lo positivo!, se artivo en los posibles conflictos y recuerda lo más importante: Disfruta de las fiestas y las vacaciones que tanto estabas esperando. 

La depresión postvacacional

Llega septiembre y con él, la vuelta de las vacaciones y el regreso a la rutina pero, sobre todo, llega la época en la que más personas sufren depresión postvacacional pero, ¿existe de verdad? ¿qué síntomas presenta? En este post encontrarás respuesta a todas las preguntas que puedas tener acerca de esta enfermedad que cada vez preocupa a más personas.

 

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN POSTVACIONAL?

 No siempre es fácil retomar los hábitos tras un periodo de ocio y descanso como el de las vacaciones de verano. Por eso, cada vez es más común padecer el síndrome de depresión postvacacional.

La depresión postvacacional es un síndrome que se define como el conjunto de síntomas que puede padecer un trabajador al reincorporarse a su puesto de trabajo tras un periodo vacacional. Consiste principalmente en: sensación de cansancio generalizado, dolor muscular y  alteraciones del sueño y el apetito. Suele ir acompañado además por falta de motivación, tristeza e irritabilidad.

Suele durar desde 2 hasta un máximo de 21 días, tiempo que transcurre desde que la persona se incorpora a su puesto de trabajo hasta que se adapta a su nueva rutina. Si el malestar persiste, puede generar trastornos de ansiedad y/o depresión.

 

depresión postvacacional 

 

MOTIVOS QUE INFLUYEN EN SU APARICIÓN:

 Trabajo poco estimulante: Si la persona no se encuentra agusto en su puesto de trabajo, es más probable que éste síndrome aparezca.

  • Malas rutinas durante las vacaciones: Es normal que durante el periodo de descanso comas a deshoras, te acuestes más tarde, te despiertes cuando estés descansado y dejes todas tus obligaciones a un lado. Todo esto está genial, pero si alargas esa rutina hasta el momento de reincorporarte a tu puesto de trabajo, volver a la rutina puede llevarte a un estado de depresión.

 

TIPS PARA COMBATIR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL:

 Las personas que noten el malestar o el conjunto de síntomas propios de este síndrome pueden seguir estos consejos para salir de él lo antes posible:

  • Regresar unos días antes al lugar de residencia habitual: Apurar los días de vacaciones hasta el último día puede ser un plan muy atractivo, pero también puede hacer más difícil el regreso al trabajo.
  • Normalizar el horario de manera progresiva: Volver al trabajo implica cumplir un horario. Por ello, es recomendable regularlo unos días antes de volver al trabajo.
  • Regula tu agenda priorizando lo más inmediato y aceptando imprevistos: Saber organizarse de manera correcta es necesario y a la vuelta de vacaciones más que nunca. En caso de no poder finalizar las tareas pendientes porque surjan imprevistos, te recomendamos anotarlas en una lista y realizarlas cuando sea posible Así conseguirás evitar darle vueltas a la cabeza que te harán sentir más agotado y cansado.

Todos estos tips pueden ayudarte a combatir la depresión postvacacional, pero te recomendamos que si los síntomas aumentan o no desaparecen, pidas ayuda a un profesional.