¿Cuándo acudir al psicólogo?

¿Cuándo debo ir al psicólogo? ¿Existe alguna señal que dé la voz de alarma? ¿Debo ir al psicólogo sólo cuando tengo un problema o también es útil para ayudar a lograr los objetivos que me proponga? 

Dar el paso y decidir empezar a acudir a terapia no es algo sencillo, y mucho más aún cuando no estamos seguros de si es lo que realmente necesitamos o si seremos capaces de superar aquello que nos preocupa por cuenta propia. En ocasiones la ansiedad o el estrés son tan intensos que provocan un malestar profundo e incluso afectal a nuestra vida cotidiana. En estos casos, es muy frecuente que nos bloqueemos y que nos resulte cificil encontrar una respuesta y una salida por nosotros mismos. 

Llegados a este punto, es recomendable acudir al psicólogo, solo un profesional puede ayudarte a identificar cuál es el verdadero origen de tu problema y te ayudará a solucionarlo para que recuperes tu vida habitual cuanto antes. 

Cuándo acudir a terapia

 

¿QUÉ PROBLEMAS O SITUACIONES PUEDE ATENDER UN PSICÓLOGO?

Un psicólogo es un profesional calificado que, gracias a su formación, tiene a su disposición numerosas herramientas que te ayudarán a resolver cualquier problema que puedas presentar. 

Suelen atender trastornos o situaciones como:

  • Trastornos del estado de ánimo, ansiedad, estrés y depresión.
  • Adicciones. 
  • Trastornos alimentarios.
  • Problemas de autoestima y falta de confianza. 
  • Timidez y fobia social. 
  • Problemas familiares.
  • Hechos traumáticos.

 

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICÓLOGO?  

  • Cuando sientas que tu malestar se intensifica más con el paso del tiempo llegando incluso a interferir en tu vida diaria, ya sea en el área laboral, social, familiar o en tu vida en general. 
  • Cuando experimentas síntomas que afectan a tu calidad de vida como el insomnio, la pérdida de interes por cosas que antes te resultaban placenteras o la sensación de estrés constante. 
  • Te sientes agobiado ante la situación que estás viviendo, no encuentras una salida y piensas que la vida no tiene sentido. 
  • Tienes problemas para controlar tus emociones. 
  • Te castigas por un error del pasado y experimentas sentimientos de culpa intensos que no te permiten continuar con tu ritmo de vida habitual. 
  • Te sientes vulnerable con tu entorno y crees que casi todo lo que te rodea es una amenaza.
  • Has puesto nomerosas soluciones para resolver tus problemas emocionales pero todas han fracasado y pones en duda tus capacidades. 
  • Quieres potenciar ciertas habilidades sociales que te permitan hacer frente a diferentes situaciones de la mejor manera posible. 

Cuándo acudir al psicólogo

Si nos paramos a pensar, realmente las áreas en las que un psicólogo puede ayudarte son prácticamente infinitas. Por ello, si notas que algo de ti ha cambiado, no te sientes a gusto contigo mismo o has dejado de disfrutar la vida como hacías antes, no dudes en ponerte en contacto con un psicólogo. No te conformes y busca ayuda. 

 

Psicólogos a terapia

 

La profesión psicológica hace que se perciba muchas veces al profesional que se dedica a ello como una persona que, sabiendo cómo funcionan o cómo tratar distintas afecciones de esta índole, no se ven afectados por ella, como si fuéramos inmunes a ello.

En realidad hay varios motivos por los que un profesional de la psicología, un psicólogo con consulta, pacientes y lo que ello significa profesional y personalmente, debe en muchas ocasiones, acudir también a terapia. Aunque nos suene raro decir que un psicólogo va al psicólogo. Pero es cierto: porque somos, sobre todo, personas.

Aunque un psicólogo conozca las afecciones, problemas y tratamientos, no quiere decir que no le puedan afectar. El estrés de la agenda de consulta, los problemas que detectas en tus pacientes, y tu capacidad de empatizar, pueden jugarte malas pasadas.

Muchas veces es un tema sobre el que se habla poco: ¿cómo un psicólogo va a tener que ir a terapia, si sabe de qué va todo eso? Que se haga terapia él/ella.

Esto no es como el mecánico, que si se le estropea algo del coche, sabe cómo arreglarlo. El caso de la psicología es muy complejo porque afecta a niveles muy profundos, pero sí se es más consciente de la importancia de cuidar la salud mental como un factor que puede tener amplias repercusiones tanto personales como profesionales; y más si tratas con muchos y amplios tipos de pacientes.

psicólogo a terapia

Hay momentos difíciles, no lo vamos a negar. Cuando un paciente te cuenta, por fin, cómo le afectan o cuál es el origen de un trauma, por ejemplo, relata cosas que pueden suponer una carga emocional muy importante no solo para el paciente puede tener sus ecos y repercusiones en el profesional a través de su empatía.

Todo lo que el psicólogo perciba en la terapia, conflictos, traumas, unido a su propia historia puede ser proyectado en la misma u otras terapias consciente o inconscientemente, creando así un problema mayor al no ser imparcial y no centrarse en la resolución terapéutica debido a este motivo.

De ahí el valor de que un psicólogo vaya a terapia, por su propio bienestar y salud mental y como responsabilidad para con sus pacientes.

 

El síndrome del Burnout: ¿estás quemado?

Síndrome del burnout

Aunque parezca un término coloquial, uno que hemos escuchado (e incluso dicho) muchas veces el “estar quemado” es algo que va más allá de pasarlo mal o estar en un momento profesional con demasiada presión. De hecho “estar quemado” no es solo habla coloquial, es el nombre de un síndrome reconocido y estudiado, conocido como Burnout.

Podemos identificar tres causas o dimensiones que nos pueden afectar en nuestro día a día profesional que pueden conducir a una situación así, a desarrollar el síndrome de Burnout.

  • Cansancio emocional: que nos hace perder la energía, el desgaste, estar agotados constantemente, fatiga en el trabajo y a veces incluso ante la perspectiva de él.
  • Despersonalización: produce irritabilidad, actitudes negativas, falta de empatía y respuestas frías y automatizadas, impersonales, a clientes, pacientes, compañeros…
  • Realización personal: cuando se pierde la perspectiva de poder realizarse a través del mundo laboral, aparecen actitudes negativas hacia sí mismo y el trabajo.

El burnout se caracteriza, según los expertos por ser ese momento donde se ha llegado al extremo de inadaptación o adaptación de la persona hacia su trabajo, traspasando esos límites de la fatiga, el estrés o la insatisfacción en el trabajo hasta un estadio donde siente que no hay nada que hacer, que no solo no le llena o le estresa hasta el extremo sino que además tiene consecuencias psicológicas y hasta físicas (como pérdida de sueño, de apetito, inquietud).

síndrome del burnout

¿Cómo tratar el síndrome del burnout?

Por supuesto con ayuda de profesionales de la psicología. Muchos dicen que si estás mal en un trabajo, que lo dejes. Aunque la situación actual puede desaconsejarnos hacerlo, o cuando además el negocio o trabajo es iniciativa propia, podemos solicitar a un profesional que nos ayude en una situación así, porque el burnout no es el fin de todo.

Una psicoterapia cognitivo conductual puede ayudar a tratar este síndrome, y puede reconciliar a la persona, si no con su trabajo, sí con el mundo laboral para buscar otra oportunidad que le llene y le sea más propicia con su estado vital y personal para buscar nuevos horizontes.

Así que si sientes que estás en ese punto, que el trabajo es una carga más allá de lo que implica un esfuerzo laboral, que te está afectando psicológicamente, en Psicología Activa estamos para ayudarte y poder tratar ese posible síndrome del burnout para mitigar y tratarlo lo mejor posible con nuestro equipo de profesionales.

Ansiedad y el Centro de Psicología

Ansiedad y el centro de Psicología en Málaga: entendiendo el trastorno y encontrando apoyo psicológico profesional

«Si tienes ansiedad, ve al psicólogo que te la cure.» Esta frase, tan común en nuestro día a día, simplifica una realidad compleja y un desafío que afecta a millones de personas. La ansiedad, en su manifestación como trastorno, es uno de los principales motivos por los que las personas buscan ayuda en un centro de psicología en Málaga. Sin embargo, es fundamental entender que la ansiedad, per se, no es una «enfermedad» con una cura milagrosa que te permita entrar y salir de la consulta del psicólogo completamente «curado» de la noche a la mañana.

Como psicólogos en Málaga, queremos desmitificar este concepto y ofrecer una comprensión más profunda sobre la ansiedad, sus implicaciones y cómo la terapia psicológica puede ser la clave para gestionarla y recuperar una vida plena.

Ansiedad: un mecanismo de alarma esencial, pero ¿Cuándo se vuelve un problema?

La ansiedad es una emoción humana fundamental y, en su justa medida, un recurso psicológico necesario y «sano». Su función principal es actuar como un mecanismo de alarma, preparándonos para reaccionar ante una situación de peligro real o una amenaza. Nos advierte de que algo no va bien, impulsándonos a huir, luchar o paralizarnos para nuestra supervivencia. Este despliegue de recursos mentales y físicos – el aumento del ritmo cardíaco, la tensión muscular, la agudización de los sentidos – es una forma que tiene la mente de predispóner y preparar al cuerpo para enfrentar esas situaciones graves o desafiantes.

El problema surge cuando este mecanismo de «alarma» se desajusta y nos enfrentamos a un Trastorno de Ansiedad. En este punto, el cerebro nos prepara y advierte al cuerpo de un peligro que, en realidad, no existe o ha sido magnificado de manera desproporcionada. También puede dispararse ante situaciones cotidianas que no representan una amenaza real. De pronto, todo ese despliegue biológico que la mente orquesta para nuestra supervivencia se activa sin una razón aparente: sentimos sudoración, el corazón bombea adrenalina a gran velocidad, las pupilas se dilatan, la boca se seca, experimentamos temblores y una sensación de irrealidad o despersonalización. Lo más desconcertante es que, a nuestro alrededor, no percibimos ninguna amenaza física evidente, lo que genera un profundo malestar y confusión.

Este trastorno de ansiedad y los ataques de ansiedad recurrentes son los que dificultan enormemente el día a día, alterando la vida tranquila y rutinaria. La constante anticipación de un posible ataque, el miedo a ciertos detonantes (situaciones laborales estresantes, interacciones sociales, conflictos familiares o incluso lugares específicos), merma la calidad de vida y el bienestar emocional. El malestar físico que desencadena la ansiedad crónica es significativo, pero la buena noticia es que el tratamiento principal es psicológico.

ansiedad y Centro psicológico en Málaga

¿Por qué elegir un centro de psicología para tratar la ansiedad en Málaga?

Cuando la ansiedad se convierte en un impedimento para tu bienestar, buscar la ayuda de profesionales de la psicología en Málaga es una decisión inteligente y necesaria. Un centro de psicología especializado en ansiedad ofrece un entorno seguro, confidencial y profesional para abordar este desafío.

En Centro Psicología Activa en Málaga, estamos plenamente dispuestos a ofrecerte un enfoque integral y personalizado para el tratamiento de la ansiedad. Nuestra filosofía se basa en la flexibilidad y la adaptación, porque entendemos que cada persona es única, y también lo es su experiencia con la ansiedad.

Enfoque personalizado y tratamientos adaptados

Como centro psicológico de referencia en Málaga, no imponemos una única solución. En su lugar, nos adaptamos de forma efectiva y profesional a las características individuales de cada paciente y a la naturaleza específica de su trastorno de ansiedad. Esto nos permite ofrecer el mejor tratamiento posible para la ansiedad, que puede incluir:

  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Una de las aproximaciones más eficaces para la ansiedad, que ayuda a identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales.
  • Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): Centrada en la aceptación de las sensaciones de ansiedad y el compromiso con acciones alineadas a los valores personales, en lugar de intentar eliminar la ansiedad.
  • Mindfulness y Técnicas de Relajación: Herramientas para la gestión del estrés y la ansiedad, que fomentan la conciencia plena y la regulación emocional.
  • Terapia de Exposición: Gradual y controlada, para enfrentar y reducir el miedo a las situaciones o estímulos que provocan ansiedad.
  • Entrenamiento en Habilidades Sociales: Útil en casos de ansiedad social, para mejorar la interacción y la confianza en entornos sociales.

Beneficios de la terapia psicológica para la ansiedad en un centro especializado

Acudir a un psicólogo en Málaga para tratar tu ansiedad te brinda múltiples ventajas:

  • Comprensión profunda: Aprenderás sobre los mecanismos de la ansiedad, sus detonantes y cómo se manifiesta en tu cuerpo y mente.
  • Herramientas y estrategias: Adquirirás habilidades prácticas y efectivas para gestionar los síntomas de ansiedad y prevenir futuros ataques.
  • Cambio de patrones: Trabajarás en la modificación de pensamientos y comportamientos que contribuyen a la ansiedad, fomentando una perspectiva más saludable.
  • Apoyo profesional y empatía: Contarás con el respaldo de un experto que te guiará y acompañará en cada paso del proceso, en un ambiente de total confidencialidad.
  • Mejora de la calidad de vida: La terapia te ayudará a recuperar el control, reducir el malestar y disfrutar de una vida más plena y satisfactoria.
  • Prevención de recaídas: La terapia no solo aborda el problema actual, sino que también te prepara para futuras situaciones, fortaleciendo tus recursos internos.

Si sientes que el trastorno de ansiedad está afectando tu día a día y necesitas que un profesional de la psicología en Málaga te ayude a sobrellevarlo –recuerda, la ansiedad se gestiona y se supera, no se «cura» milagrosamente con una pastilla mágica–, Centro Psicología Activa está a tu entera disposición.

Nuestro compromiso es ofrecerte un espacio de confianza y un tratamiento basado en la evidencia científica, adaptado a ti. Da el primer paso hacia tu bienestar. Contacta con nosotros hoy mismo y descubre cómo la terapia psicológica en Málaga puede transformar tu relación con la ansiedad.


Gabinete psicológico Online

En estos tiempos en los que debido a las limitaciones de movilidad te puedes plantear cómo poder acceder a tu gabinete psicológico en Málaga cabe decir que el avance de las telecomunicaciones nos alcanza a todos.

Ya hemos hablado de que un gabinete psicológico como el de Psicología Activa puede (y debe) seguir manteniento su actividad diaria, entre otras cosas para cuando hay restricciones de movilidad, podemos proporcionar a nuestros pacientes el justificado correspondiente ya que entendemos que, como profesionales de la salud, en este caso la salud mental,  nuestra labor es muy necesaria.

Y es que la cuarentena, los cierres perimetrales y el estar alejados de la familia nos puede haber pasado factura y recurrir a tu gabinete psicológico de confianza puede ser prioritario para poder mantener ese equilibrio que a veces nos resulta un poco difícil, con tantas imposiciones, tanta situación tensa y con el virus acechando, sin saber si la vacuna nos llegará a tiempo a los que no somos personal prioritario.

Por ello Piscología Activa mantiene su actividad sin dudarlo, tanto presencialmente en nuestras instalaciones en Málaga como también online. De hecho toda esta situación ha devenido en que tengamos una mayor presencia también en el formato a distancia.

La psicoterapia y cualquier tipo de terapia de las que llevamos en el gabinete psicológico de Psicología Activa, que no son pocas, se pueden realizar, en su mayoría, en este formato a distancia donde podrás tener tu sesión con tu psicólogo y terapeuta especializado en forma remota sin perder por ello la cercanía que implica una consulta de este tipo. Ya dimos algunos consejos sobre cómo realizar este tipo de terapia.

Igualmente, y para vuestra tranquilidad, comunicar que seguimos abiertos, que nuestro compromiso con la salud mental de nuestros pacientes y con sus respectivas terapias sigue ahí y que queremos solo lo mejor por lo que nos adaptaremos a los formatos que sean necesarios.

A fin de cuentas, Psicología Activa, es más que un gabinete psicológico en Málaga: es nuestra forma de colaborar en el bienestar de muchas personas que pueden encontrar en nosotros el apoyo que necesitan en el momento que necesitan.

Psicología online y las nuevas situaciones del 2020

Que estamos ante una situación queno para de cambiar a estas alturas ya no sorprende a nadie, pero las sensaciones, las repercusiones del estrés y la ansiedad pueden dejarse sentir en nuestro día a día.

Uno de los factores que tenenmos que cuidar es nuestra salud mental. A veces se nos puede hacer cuesta arriba salir a la calle, ponernos la mascarilla, ver cómo los demás incumplen o no cumplen esa normativa lo suficientemente bien, lo que puede desencadenarnos un cuadro de ansiedad ya solo pensando en tener que salir al exterior.

Los psicólogos en Málaga, por suerte, te pueden ayudar. Pueden atenderte en consulta con todas las garantías pero también pueden realizar consultas de psicología online dentro y fuera de Málaga para poder tratar tu problema en estos momentos en que crees que la situación te supera.

La psicología online es adecuada para esos momentos en los que aún no te sientes suficientemente seguro como para salir de casa y menos después de todo lo que está ocurriendo en este 2020 en el que mes a mes tenemos situaciones nuevas que pueden ponerte a prueba. Pero para eso está la psicología online, para echarte una mano, para ayudarte y que sepas que hay alguien al otro lado con quien puedes contar para estas situaciones.

La psicología online es una forma de consulta en la que puedes contactar con tu psicólogo en Málaga mediante una videoconferencia cómodamente desde tu casa. Eso sí, siempre se recomendarán varias cosas:

Para una sesión de psicología online es muy recomendable que estés en un entorno controlado sin ruidos, para que no haya problemas en la transmisión.

También que no haya más personas para que no interfieran y tú puedas sincerarte y sentirte con comodidad durante la sesión.

Hacerlo desde el equipo que mejor te funcione, que hará que la sesión sea más fluida.

Ser puntual en la conexión para que puedas aprovechar al máximo todo el tiempo necesario con tu profesional de la psicología online y así la sesión sea lo más fructífera posible.

 

Como ves la psicología online es simplemente otra forma de tratar con tu profesional de la psicología en Málaga que te puede ayudar mucho a la hora de tratar tus problemas.

Y ya sabes que en Psicología Activa estamos para ayudarte.

Salir con niños durante el confinamiento

Por fin, tras seis semanas de confinamiento por la crisis del COVID-19, salir con niños a la calle estará permitido desde mañana, eso sí, con ciertas medidas preventivas que eviten un nuevo repunte de contagios.

Durante estas semanas, los niños y adolescentes, han tenido que lidiar con unas circunstancias de extrañeza, incertidumbre y cambio drástico en sus rutinas, al igual que los adultos, pero con la diferencia de que la comprensión de dichas circunstancias, sobre todo en el caso de los más pequeños, se hacía muy complicada.

Es por ello que estaban deseando que llegara este momento, en el que poder salir a la calle y disfrutar de un paseo, unas carreras o de montar en sus bicicletas. Pero claro, la situación que se van a encontrar es muy distinta de la que habían dejado atrás allá por el mes de marzo, y nosotros como padres, como figuras de apego y de referencia, hemos de acompañarles en el afrontamiento de dicho cambio.

Desde el Centro de Psicología Activa, os queremos dar algunos consejos para salir con niños a la calle de una forma segura, tanto física como emocionalmente.

  1. Ante todo, como en cualquier situación de nuestra vida diaria, o ante cualquier suceso inusual, es recomendable que los niños tengan información de primera mano por parte de los adultos responsables del núcleo familiar. Esta información debe ser la justa y necesaria, acorde a la edad del niño, y debe transmitirse de forma tranquila y segura.
  2. Es importante que el niño sepa que se va a encontrar una realidad distinta, y que algunas costumbres, sobre todo a nivel social van a ser diferentes, como el tema de la distancia interpersonal, el juego con otros niños, el uso de mascarillas por parte de los adultos, la presencia de controles, etc. Trasladar esto de manera serena, explicando que es algo temporal que nos ayudará a vencer al virus, ayudará a que salir con niños sea lo menos estresante posible. Os dejamos un enlace a las normas que se han establecido desde el gobierno.
  3. Para los más pequeños, dar esta información, así como otras relacionadas por ejemplo con las medidas de higiene al salir y entrar en casa, puede hacerse de una forma más divertida y accesible a través de cuentos.  En internet circulan en estos días multitud de ellos.
  4. Una parte muy importante y que no debemos dejar a un lado son las cuestiones emocionales relacionadas con este momento. Explorar cómo se siente el niño con el hecho de salir a la calle, o de tener que adoptar nuevas medidas de interacción social, o que el tiempo fuera de casa sea limitado, le ayudará a atender a sus emociones y expresarlas, y nosotros, hemos de aceptarlas, acompañarlas, ordenarlas y gestionarlas.

En definitiva, se trata de que ayudemos a nuestros hijos a disfrutar de un rato al aire libre y de que encuentren una oportunidad para afrontar situaciones y gestionar la adversidad de forma segura, acompañados por nosotros, sus figuras de referencia, y sobre todo, atendiendo a sus reacciones emocionales y la gestión de las mismas, desde un entorno familiar de aceptación, seguridad y acompañamiento.

La preocupación legítima ante la enfermedad y la hipcondria.

Cierto es que estamos ante una situación que a mediados de Marzo de 2020 nos hace repasar si esa tos que acabamos de tener o ese dolor de cabeza se corresponden con los síntomas del COVID-19, el famoso Coronavirus que está provocando el pánico en algunos sectores (con más o menos razón, pero no hemos venido a hablar de eso), y la suspicacia de cualquier vecino cuando estornudamos o tenemos un ataque de tos debido a la alergia.

Por poco que hayamos salido a la calle o porque las circunstancias nos hayan obligado, ahora intentaremos poner más distancia y seguir ciertos parámetros que las autoridades sanitarias no dejan de recomendar.

¿Cuándo la preocupación legítima ante la enfermedad se convierte en hipocondria?

Lo primero que queremos aclarar es que preocuparse por contagiarse de este coronavirus no es más que un acto de preservación y no te convierte automáticamente en hipocondríaco. Estamos ante una situación excepcional. El hipocondríaco se caracteriza porque el coronavirus es solo otra más de sus preocupaciones.

Características de la hipocondría:

Hablamos de este trastorno cuando suceden varios aspectos confluyentes en la persona. No es que acapare gel hidroalcohólico o tenga demasiadas mascarillas en casa. El hipocondríaco ya conoce esas medidas sanitarias por lo general pero su preocupación va más allá. Está convencido de que padece una enfermedad por los síntomas físicos que él mismo experimenta, y anota, y consulta una y varias veces más al médico. El miedo o convicción de padecer la enfermedad nos revela la condición de hipocondría junto a que las exploraciones médicas y las explicaciones de los profesionales de la sanidad no hacen desaparecer esa sensación. Además de esa preocupación persistente se diferencia en que no es un delirio y que suele trascender el aspecto físico (no es una dismorfia corporal). El hecho de estar constantemente preocupado e intentando prevenir contagios, frecuentar gente y llegar a otros extremos como el hecho de experimentar un deterioro social, laboral y en áreas importantes de la vida de la persona, como con la familia o personas allegadas. Además para que se considere tal debe pasar más de 6 meses con este trastorno de forma persistente.

El trastorno de hipocondría se distingue porque no se puede adjudicar a otros como el de Ansiedad Generalizada, angustia, obsesivo-compulsivo, etc., sino que es específico.

Por eso, y antes de creer que tienes hipocondría, quizás solo estás siendo precavido/a con lo que está ocurriendo, además de la influencia que pueden tener los medios de comunicación en nosotros con tanto recuento y medidas especiales.

Así que desde Psicología Activa queremos recomendarte sobre todo que os lavéis mucho las manos, toser y estornudar en el codo, evitar el contacto físico en el exterior y limpiar y desinfectar las superficies de uso.

Es una situación excepcional, pasará, como todo, pero si ves que la preocupación supera lo que es normal en tu situación o tu forma de ver las cosas, en Psicología Activa ¡estamos a tu disposición!

Ansiedad normal y ansiedad patológica. Diferencias.

La ansiedad es un fenómeno psicológico que conlleva una serie de síntomas físicos y que puede producir una fuerte sensación de amenaza en el individuo que la padece.
Es en este punto donde debemos aprender a diferenciar entre ansiedad normal y la ansiedad  patológica.

La ansiedad al producir esos síntomas físicos, en realidad, desencadena una respuesta de lucha o huida. Es una forma en la que el cuerpo y la mente reaccionan para afrontar una situación que se supone de amenaza para nosotros de alguna manera. Así, notamos cómo se dispara la adrenalina, se tensan los músculos, la frecuencia cardíaca aumenta y la respiración se acelera. Hasta aquí, normal, es un suministro extra de energía, una puesta a punto inmediata para actuar de forma inconsciente, para prepararnos y hacer frente al peligro. ¿Quién no lo ha sentido alguna vez?

Pero estos estímulos que tan bien nos preparan para la amenaza se pueden convertir en algo perjudicial cuando lo que dispara la respuesta de lucha o huida es algo que en realidad no lo merece, estímulos que en realidad son insignificantes, cuando no son verdaderas amenazas que nos supongan un verdadero perjuicio sino que nos encontramos ante recuerdos, malas experiencias, pensamientos recurrentes, discusiones de pareja o en entornos sociales, laborales o familiares que nos angustian en extremo, la situación económica propia y a veces, incluso, la ajena, de personas que nos importan. Todos esos factores que producen una respuesta de ansiedad que además multiplican la angustia son los que engloban la ansiedad patológica.

Como resumen clarificador:

La ansiedad normal es aquella que produce una respuesta en forma de episodios aislados, es una reacción esperable y común a la de otras personas en la misma situación; además es limitada en el tiempo por lo que es un sufrimiento limitado y transitorio que nos deja margen para recuperarnos, y su influencia en lo cotidiano es un efecto ausente y ligero, es decir, no tememos que en cada momento nos pueda dar un ataque de ansiedad que nos imposibilite.

En cambio la ansiedad patológica es aquella que es recurrente y de alta intensidad, llegando a tener una duración prolongada que nos produce una angustia continua (no olvidemos que toda esa acumulación fisiológica para luchar o huir hace que la respiración se acelere y puede producir mareos, puede haber taquicardias, sensación de calor, al aumentar el riego sanguíneo y las pulsaciones…).

Sumando también que es una reacción desproporcionada con respecto al estímulo que lo produce y su impacto es alto, duradero y profundo en la vida de quien la padece.

Diferenciarlas es esencial para el psicólogo que ayuda a su paciente en estos trances y con estos problemas para poder lidiar con dicha ansiedad y poco a poco poder hacer vida normal. No es algo de hoy a mañana: es algo que hay que trabajar y luchar, que hay que asumir.